Tradicionalmente utilizada en coupages, la Graciano se muestra aquí en solitario, en un vino que reivindica su identidad con elegancia y carácter. Procedente de viñedos de más de 50 años, cultivados en altitud y con crianza en barrica, ofrece fruta negra madura, especias y frescura en un conjunto redondo y equilibrado. Una variedad poco común, con alma resistente y sorprendente cuando se expresa por sí sola.
· Una uva que aporta chispa y elegancia al coupage... y aquí brilla sola.
· Viñedos de 50 años y crianza en barrica.
· Fruta negra, pimienta, frescura y personalidad.