La vendimia se realiza de forma totalmente manual, utilizando para el transporte de los racimos cajas de 18 kilogramos de capacidad. Una vez en bodega las uvas maceran en frío y fermentan junto a sus levaduras propias en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada.
El vino resultante reposa durante 12 meses en barricas de roble francés y americano que han contenido otros vinos. Finalmente tiene lugar su embotellado y el vino se afina en bodega durante 6 meses adicionales antes de su comercialización.




